EL REFUXIO DE VERDES, UN LUGAR MÁGICO

 

Mientras Aiur y yo dormíamos, Ion salió a correr por todo el paseo de Riazor y Orzán y al volver encontró una plaza para que los padres y madres entrenen calistenia y los txikis estén jugando.

 

No teníamos concertado el desayuno en la cafetería del hotel, pero al ver que muchos taxistas de la pared cercana iban allí a desayunar pensamos que podría ser una buena opción y acertamos. Hicimos el check out y  tras un paseo de 5 minutos llegamos al MUNCYT.

 

Ruta por Galicia

MUNCYT con niños

 

Museo de entrada gratuita recomendado en incontables webs y blogs de viajes con niños. Francamente, nos pareció del todo prescindible al menos con un niño de 4 años como Aiur. Había muchas salas cerradas y lo más destacable es la cabina del avión de Iberia y una muestra de inventos de la planta baja.

Nuestro txikiconsejo, si puedes ir andando vete y juzga por tí mismo, si tienes que coger el coche solo para ir allí mejor ir a otro sitio.

Mientras compraba el pan para la comida en ruta, Ion y Aiur estuvieron en la zona de juegos de la plaza de la Tolerancia. Me gustaría destacar el pan de Galicia y es que en todas las panaderías en las que hemos ido el género ha sido espectacular y elaborado, nada que ver con las masas ultracongeladas a las que desgraciadamente nos está acostumbrando esta sociedad.

Llega el momento de despedirse de A Coruña, seguramente habrás leído muchos artículos sobre qué hacer en esta ciudad con niños, no te vamos a engañar las distancias entre los diferentes parques infantiles y atracciones que se recomiendan son grandes para hacer a pie. Dependiendo de la edad de los niños un museo puede ser soporífero, un acuario entretenido y una faro histórico quedarse en una torre más. Es por todo esto que valores bien los gustos e intereses de tus hijos e hijas, ya que para ir a un parque infantil, seguro que tienes uno cerca de tu casa.

 

REFUXIO DE VERDES

En 40 minutos estábamos llegando al Refuxio de Verdes en el Concello de Coristanco. Esta era un de las visitas a la que más ganas le teníamos del viaje porque había leído maravillas de la zona. En cuanto sales de las carreteras principales para llegar a la zona atravesando aldeas, empiezas a conocer la Galicia rural, auténtica y aislada. Empiezas a comprender, en parte, el por que varias generaciones de hijos e hijas de esta tierra hayan tenido que emigrar para buscar sustento en otros lugares dejando atrás su hogar.

 

Ruta por Galicia embarazada

Refuxio de Verdes embarazada

 

El Refuxio de Verdes está situado en una zona de pequeños islotes y caídas de agua que fue convenientemente aprovechada para la construcción de molinos harineros, usando la fuerza del agua para mover todo el mecanismo. Pequeños puentes de madera, piedra o cemento unen todo el conjunto.

El área recreativa está habilitada con mesas, bancos de piedra, zonas para parrillas y barbacoas y el propio refugio preparado con mesas y bancos en su interior. Esto hace que los fines de semana o festivos la zona esté muy concurrida y quizás empañe la visita.

 

Donde aparcar el coche

No se puede aparcar en la entrada al lugar, os aconsejamos aparcar aquí. Es recomendable llevar agua y comida ya que solamente hay un par de bares a unos 300 metros de la entrada al Refuxio, así como calzado adecuado para senderos.

Los niños pueden ir perfectamente por los senderos y pasarelas, pero poniendo atención ya que discurren paralelos al río y a canales. Con silla se puede ir la parte inicial, por tanto yo te recomendaría portear. Se puede ir con perros sin problema.

 

En cuanto pasas, ya a pie, el cartel que anuncia que has llegado al Refuxio, das un salto a otro mundo. El sonido del río Anllóns y las innumerables cascadas y rápidos te desbordan. Aiur no daba a basto con tanto puente, cascada y pasarelas de madera .Cuando llegamos no había nadie y por tanto la visita se convirtió en algo mágico, ¿encontraríamos aquí alguna Lamia galega?

 

Refuxio de verdes en familia

 

Existen varias rutas de senderismo por la zona, nosotros simplemente nos dedicamos a pasear y contemplar sin rumbo y fascinados el entorno.

Comimos en el área recreativa que os comentaba antes.

Volvimos al coche para recorrer los últimos kilómetros del día hasta nuestro siguiente destino: el Faro de Lariño en el Concello de Carnota, donde estaba nuestro alojamiento para los próximos dos días.

En hora y cuarto estábamos ya en Lariño, nos instalamos y mientras Ion estaba haciendo una pequeña compra en el pueblo para estos días, Aiur y yo nos fuimos a la Playa de Lariño. Es una playa de arena fina y blanca, con aguas cristalinas, parece que estás en el Caribe. Pasamos el resto de la tarde de exploración por las rocas de la playa y para ir después al apartamento a hacer la cena y descansar. Había sido un día muy completo.

 

Playa de Lariño en familia

Playa de Lariño con niños

 

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