Iniciamos ruta hacia el norte de Galicia, tras varias opciones y viendo el tiempo que ese días nos acompañaba , al menos por la mañana, decidimos ir a visitar la Fragas do Eume . Según salen de la AP-9 y atraviesas Pontedeume, te vas adentrando en el cañón que ha formado el río Eume. Paramos en la caseta de información del parque y me comentan que debido a las intensas lluvias de estos últimos días los caminos están muy complicados y peligrosos y no me recomienda en mi estado de embarazo avanzado transitar por ellos. El tramo que recorrimos se puede realizar tanto con el carrito de bebé como porteando. Es un camino asfaltado sin cuestas.

 

Cascada en Fragas do Eume

 

A 1 km del punto de información se corta la carretera y hay un parking, aparcamos allí y fuimos  paseando bordeando el río por la carretera haciendo pequeñas paradas en los senderos que bajan al río para contemplar cascadas y rápidos. Pero también hay que mirar por el bosque ya que aparecen cascadas de la nada, el entorno es muy bonito. Como siempre que hay agua, cascadas, piedras y palos, Aiur estuvo encantado.

 

Parque natural Fragas do Eume

Las tripas rugían, así que regresamos a Pontedeume para comer en la Pulpería Os Cen Pasos , 100% recomendable.

Para hacer la digestión dimos un paseo por la zona antigua Pontedeume, haciendo parada técnica en el gran parque infantil que hay en el mismo centro del pueblo.

Parque infantil Pontedeume

 

Emprendemos el viaje hacia la ría de Ortigueira. Para nosotros esta zona es muy especial, bonita y sin masificar pero otra vez la lluvia y esta vez con viento. Así que nos acercamos con el coche hasta el aparcamiento del puerto para que Aiur, aunque fuera desde el coche, pudiera vez la ría. Para futuras familias viajeras comentaros que desde la última vez que estuvimos, han hecho un parque infantil que incluye juegos de agua en el malecón que tiene muy buena pinta pero que no pudimos probar por el tiempo.

 

Llegamos a Porto do Barqueiro y fuimos directamente al hotel, la lluvia nos dió una pequeña tregua y fuimos a pasear por el pequeño puerto y contemplar las vistas de la desembocadura del río Sor. A pueblos como este son a los que me refería en la entrada sobre Sanxenxo.

Cenamos en el conocido A Sobreposta, comimos bien pero un poco caro. A destacar el rodaballo a la plancha.

Helado de rigor y a dormir.

 

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